Di adiós al miedo a romper el cristal de tu objetivo
El pánico a que una piedra suelta o una caída accidental raye la óptica del objetivo es común entre los fotógrafos. La solución definitiva consiste en anteponer un filtro protector UV de alta resistencia. Si ocurre un accidente, el impacto se detiene en este elemento reemplazable, salvando la valiosa lente Nikon AF-S DX NIKKOR 18-55 mm f/3.5-5.6G ED II de una reparación costosa o catastrófica.
Olvídate de las fotos borrosas por suciedad o condensación
Limpiar constantemente las huellas dactilares o la grasa ambiental de la lente original termina por degradar sus capas antirreflejos. Este cristal protector absorbe el maltrato diario, evita el polvo y frena la humedad antes de que toquen el cuerpo del objetivo. Su propiedad óptica avanzada reduce la emisión azulada de la luz diurna, un problema clásico que arruina el contraste de las fotos cuando el sol está en su punto más alto.
Rendimiento asegurado bajo cualquier condición
Construcción duradera y transparente
Fabricado con un cristal homogéneo de alta transparencia, no interfiere con el sistema de enfoque automático ni con la estabilización de la imagen de tu cámara. El anillo exterior de aluminio se enrosca con suavidad milimétrica, aislando el frontal para que puedas concentrarte exclusivamente en encuadrar, disparar y capturar el instante perfecto sin limitaciones mentales por el cuidado del equipo.