Adiós al calor extremo en tus zonas de descanso exteriores
El sobrecalentamiento de los espacios abiertos y el deterioro del mobiliario exterior son problemas comunes cuando llega la época estival. La malla resistente a los rayos UV soluciona esta situación de manera inmediata al actuar como un escudo térmico eficiente. Al instalarla, impides que los rayos solares incidan directamente sobre las sillas de lona, mesas de madera o el propio suelo de la terraza, prolongando la vida útil de tus bienes y erradicando el malestar de pisar superficies excesivamente calientes.
Soluciones a medida para cada espacio
Formatos pequeños (1,5 x 1,5 m / 9 x 9 m)
Ideales para balcones urbanos, ventanas expuestas al sur o zonas concretas del porche que requieren un extra de ocultación y frescor durante las horas centrales del día.
Formatos extensos (6 x 12 m / 15 x 15 m)
Diseñados para parkings comunitarios abiertos, cubiertas de chalets o zonas extensas de césped donde se busca resguardar varios vehículos de la decoloración de la pintura y el desgaste de los plásticos interiores.
Durabilidad garantizada año tras año
La composición del hilo sintético empleado en su fabricación resiste la degradación solar prolongada, evitando que el material se vuelva quebradizo con el paso de las estaciones. Los ojales de fijación permanecen estables ante los cambios de temperatura, asegurando que la lona cumpla su función protectora sin deshilacharse ni perder tensión estructural.